El accidente de San Juan Ixhuatepec, México, al igual que el de Bhopal en la India o el de Chernóbil en Ucrania, fue el resultado de los entramados que favorecen la explotación industrial en perjuicio de las comunidades y la vida de sus habitantes
El accidente de San Juan Ixhuatepec, México, al igual que el de Bhopal en la India o el de Chernóbil en Ucrania, fue el resultado de la explotación industrial a favor del desarrollo de un sistema o Estado, quien es el que gestiona y administra la vida de sus habitantes, ejerciendo un control sobre ellos mediante sofisticados entramados políticos, sociales, simbólicos y económicos. Teniendo en cuenta lo anterior la historia de San Juan Ixhuatepec o San Juanico, una zona periférica e industrial esta montada a base de las estrategias biopolíticas de exclusión masiva de una población.
El proyecto Chernotepec consiste en entablar una analogía entre las similitudes simbólicas que existen entre Chernóbil y San Juan Ixhuatepec, entre sus tragedias y sus evidentes diferencias tanto geográficas como de origen y planeación.
Una constante que podemos observar al leer narraciones de sobrevivientes a dichas tragedias, es que muchos de ellos no recuerdan, o no quieren hablar del momento del accidente, de alguna manera su memoria reconstruye momentos anteriores o posteriores al él, como Svetlana Alexevich narra en la recopilación de relatos en su libro Voces de Chernóbil[1]. Para los habitantes de los alrededores de la planta de Chernóbil, el accidente del 26 de Abril de 1986, cambio su entorno dejándolos habitando un No-Lugar, diferente al que habitaban normalmente.
«El libro no se trata tanto de la catástrofe de Chernobyl como sobre el mundo después de ella: cómo la gente se adapta a la nueva realidad, que ya ha sucedido, pero aún no se percibe. La gente después de Chernobyl obtiene nuevos conocimientos, que es de beneficio para toda la humanidad. Viven como si fuera después de la tercera guerra mundial, después de una guerra nuclear».
-Svetlana Alexiévich
En la anterior cita Svetlana se refiere a la zona de exclusión en Chernóbil o zona muerta que tiene un radio de 30 kilómetros y 60 de diámetro alrededor de la planta.
Para Svetlana Alexevich, su libro es un viaje a través de cada una de las personas que narran su historia después del accidente de la planta, cada uno de ellos es una puerta que se abre dolorosamente para dejar ver el interior de un espacio trastocado por la catástrofe, de manera acertada Svetlana recoge relatos del después, de los días y los años que siguieron, porque es en ese espacio en donde trataron de reconstruir su vida y su lugar.
«Junto a esos elementos radiactivos. En su mundo se vio alterado el amor. Hasta la muerte.
Ha cambiado todo. Todo menos nosotros.
-La zona…Es un mundo aparte. Otro mundo en medio del resto de la tierra. Primero se la inventaron los escritores de ciencia ficción, pero la literatura cedió su lugar ante la realidad»[2].
Svetlana Alexiévich
-La zona…Es un mundo aparte. Este enunciado refiere a que aunque casi en su totalidad se encuentra vacía y deshabitada no toda fue evacuada , porque esto dependió de los niveles de radiación, generando una que otra aldea en donde sólo habitan una cantidad mínima de personas, viejos en su mayoría. En otros sitios de la zona los habitantes simplemente decidieron no irse y quedarse a morir ahí. La zona muerta es un lugar aislado e inhabitable. Que Svetlana compara diciendo -Primero se la inventaron los escritores de ciencia ficción, pero la literatura cedió su lugar ante la realidad. Refiriéndose a Stalkers (1979)[3] película soviética obra de Andrej Tarkovsky basada en la novela Picnic extraterrestre[4], escrita por los hermanos Arkadi y Boris Strugatsky, guionistas también de la película en conjunto con Tarkovsky.
La zona es un lugar en donde cayó un meteorito, o posiblemente existió una especie de civilización extraterrestre y la dejo abandonada, por tanto la zona esta sitiada por el ejercito Soviético, en La zona no vive nadie y nadie debería entrar, el Stalker es un vigilante de ella, un guía y el único que sabe como es que esta se revela y se deja transitar. ¿La zona es un lugar postapocaliptico? No del todo, ¿pesadillesco? si, en el que cualquiera puede encontrar las peores pesadillas, o una serie de asuntos no resueltos a lo largo de la vida, es por eso que para Svetlana Stalkers es una especie de presagio de lo que posteriormente sería la Zona muerta provocada por la explosión de Chernóbil. Y no es que existan las coincidencias en casos como este, es simplemente que ante la idea de progreso los escritores de ciencia ficción tanto del bloque como de occidente se preguntaban ¿A dónde llevaría la carrera armamentista, científica, tecnológica durante la guerra fría? Y ¿cuáles son sus consecuencias? Pero también en el caso de México o de la India cabe la pregunta ¿A quién le importa la muerte de cientos o miles de personas en aras del progreso y del bienestar de otros mejor situados en el juego neoliberal?
Por eso para nosotros era importante entender como se percibe el mundo antes y después de la tragedia, teniendo en cuenta que en el antes existe la manera en ¿cómo se conforman las ciudades o espacios industriales que albergan las grandes fabricas, refinerías, gasoductos o plantas nucleares? Y con después ¿cómo es que se reconstruye un espacio después de la muerte masiva y de la evacuación si es que existió esta o no? la recopilación de relatos que hace Svetlana Alexevich no podría ser más acertada en cuanto a necesaria. En México Germán Pérez realizó una crónica casi periodística de la tragedia de San Juanico en su libro El día que madrugó el Diablo[5], recoge testimonios del día anterior, del durante y del después de la explosión en el libro reúne una serie de fotografías y declaraciones de personas que sobrevivieron al accidente de la planta de almacenamiento de Gas Licuado de PEMEX, el 19 de Noviembre de 1984.
De igual forma que en el libro de Svetlana se puede observar como es que cada persona entrevistada, es una voz que se ve forzada a habitar un No-Lugar.
Fue por ello que decidimos hacer una serie de ejercicios artísticos que plantean una historia ficticia de un lugar al que llamamos Chernotepec, la union de Chernóbil e Ixhuatepec, y hemos tratado de construir objetos que den fe de la existencia de este sitio y de su tragedia, con ello generamos una heterotopía 6, un No-lugar poscatastrofe.
Por eso para nosotros era importante entender como se percibe el mundo antes y después de la tragedia, teniendo en cuenta que en el antes existe la manera en ¿cómo se conforman las ciudades o espacios industriales que albergan las grandes fabricas, refinerías, gasoductos o plantas nucleares? Y con después ¿cómo es que se reconstruye un espacio después de la muerte masiva y de la evacuación si es que existió esta o no? la recopilación de relatos que hace Svetlana Alexevich no podría ser más acertada en cuanto a necesaria. En México Germán Pérez realizó una crónica casi periodística de la tragedia de San Juanico en su libro El día que madrugó el Diablo[5], recoge testimonios del día anterior, del durante y del después de la explosión en el libro reúne una serie de fotografías y declaraciones de personas que sobrevivieron al accidente de la planta de almacenamiento de Gas Licuado de PEMEX, el 19 de Noviembre de 1984.
De igual forma que en el libro de Svetlana se puede observar como es que cada persona entrevistada, es una voz que se ve forzada a habitar un No-Lugar.
Fue por ello que decidimos hacer una serie de ejercicios artísticos que plantean una historia ficticia de un lugar al que llamamos Chernotepec, la union de Chernóbil e Ixhuatepec, y hemos tratado de construir objetos que den fe de la existencia de este sitio y de su tragedia, con ello generamos una heterotopía 6, un No-lugar poscatastrofe.
[1] Aleksievich Svetlana, Voces de Chernóbil, traducción San Vicente Ricardo, Barcelona, Ed. Penguin Random House Grupo Editorial, colección DEBATE, 2016, 405 pp.
[2] Ibídem.
[3] Aleksandra Demidova & Tarkoksky Andrej, Stalkers, 1979, Union Soviética 169 minutos.
[4] Strugatsky, Arkadi / Boris, Leningrado, 1972, Ed. Gigamesh, 192 pp.
[5] Pérez Germán, El día que madrugó el Diablo, México D.F. Enero 1985, Ed. Editorial Universo México, 81 pp.
[6] Michel Foucault – De los espacios otros “Des espaces autres”, Conferencia dicada en el Cercle des études architecturals, 14 de marzo de 1967, publicada en Architecture, Mouvement, Continuité, n 5, octubre de 1984.